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Tu Startup necesita un abogado

Artículo escrito por Jesús P. López Pelaz, Gerente de Abogado Amigo

Publicado por SusanaAP
lunes, 27 de mayo de 2013 a las 13:23

Podría ser el titulo de la pesadilla de muchos emprendedores. Todos desean que el economista les prepare el plan empresa, que el informático desarrolle la página web o que el publicista cocine la primera campaña de marketing... pero el abogado sigue siendo para muchos emprendedores una figura lejana que no comprende su negocio y que sólo pone trabas.

¿No es hora de darle la vuelta?

Como todos los profesionales que colaboran en la gestación de una Startup, el abogado debe ser valorado en la medida que consiga aportar valor al proyecto. Es importante cumplir la ley, obviamente, pero es igualmente relevante que dicho cumplimiento fortalezca el modelo de negocio del emprendedor. El letrado debe darte fuerza y no ponerte freno.

¿Qué debo tener presente cuando quiero lanzar una Startup?

Desde le Bufete Abogado Amigo, siempre enfocamos la protección jurídica en tres planos:

Protección interna: Define claramente cómo va a ser tu empresa y tu relación con tus socios. Instrumentos como el pacto de socios que permita plantear objetivos, derechos y obligaciones de los socios, permite articular desde el principio el modelo de startup que queremos ser.

Protección de nuestros usuarios: Trata a tus usuarios como te gustaría que otra empresa te tratara a tí. Cuida sus datos, informales, sé trasparente, sé claro, asume tus errores... Valorando esta filosofía, el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos, la Ley de Servicios de Sociedad de la Información y la normativa de protección de los consumidores y usuarios será simplemente la puesta en práctica de los objetivos racionales de tu modelo de negocio.

Protección frente a terceros: Las ideas, como simples ideas, no son protegibles. Pero son muchos los instrumentos que el derecho mercantil pone a disposición de la Startup para asegurar su inversión: patentes, modelos de utilidad, propiedad intelectual y, sobre todo, marcas.

De esta forma cada uno de los aspectos sobre los que el emprendedor debe y necesita actuar jurídicamente, se trasforman en posibilidades de incrementar el valor conjunto de su modelo de negocio. La función del abogado ya no es sólo una carga si no que desempeña una función de complemento al desarrollo técnico y económico de la empresa, adoptando una posición trasversal que le permite hablar el mismo lenguaje que el informático, el economista y el publicista. Ya no es el que frena el desarrollo del negocio sino el protagonista de dotar al sistema de seguridad.

Ése es el abogado que tu startup se merece.

Autor: Jesús P. López Pelaz, Gerente de Abogado Amigo

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